Murió José Antonio Fernández

La confirmación oficial de la noticia llegó por el Twitter del gobernador del estado, Aristóteles Sandoval:

@AristotelesSD Lamento sinceramente el fallecimiento de mi amigo José Antonio Fernández. Comunicador y periodista que deja una profunda huella en los medios locales. Mis condolencias a sus familiares y amigos más cercanos.

Nacido en Guadalajara, Jalisco, en el seno de una familia de nueve hermanos. Su padre falleció en el accidente aéreo la noche del lunes 2 de junio de 1958 en Tlajomulco.

Estudió en la Universidad Autónoma de Guadalajara la carrera de Periodismo y Ciencias de la Comunicación; empezó escribiendo en el periódico universitario de la Autónoma, antes de que se lanzara la aventura del “Ocho Columnas” bajo el seudónimo de “Pepeteco”; posteriormente lanzó en televisión universitaria con un noticiero que se transmitía en la cafetería, para posteriormente hacer un bróker televisivo en Canal 4, con «Dimensión Cuatro», trasmitido una vez a la semana.

Luego emigró a Canal 7 del Estado de México, donde estuvo en los programas “Miscelánea Noticiosa”, “La Salud de Usted”, entre otros. Vivió en Toluca alrededor de dos años, para volver a Guadalajara.

Llegó como reportero de Televisa Guadalajara al departamento de noticieros, para luego llegar como conductor al noticiero de mediodía, después el matutino y después el nocturno.

Miles de anécdotas se recuerdan de él, como cuando como cuando el famoso incidente en el cual un delincuente al que apodaron “Pancho Pistolas” fingió tomar de rehenes a los integrantes de una familia, que resultó ser suya, luego llevándose al reportero Carlos Cabello Wallace, enmedio de la tensión y mientras el delincuente hacía declaraciones a los micrófonos interrumpió, pidiendo una pausa porque “iban a ir a comerciales”.

Como toda figura pública, fue polémico, hubo quienes le señalaron su excesivo apego a un partido político determinado o su exacerbado catolicismo y rechazo a la prelatura del Opus Dei. Él lo tomaba con ligereza, sabía que nadie es monedita de oro.

Hoy el micrófono queda esperando una nueva voz y por Antonio Fernández sólo se puede decir: “Descanse en Paz”.